Kenzo Yamamoto; Japón, Republica Dominicana y el Judo / Kenzo Yamamoto; Japan, the Dominican Republic, and Judo

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    San Cristóbal, Republica Dominicana.- El miembro del Salón de la Fama del Deporte del Judo Panamericano, Kenzo Yamamoto, hizo entrega de los trofeos obtenidos a finales de los años sesenta e inicios de los setenta al Rector Magnífico del Instituto Politécnico Loyola, el reverendo Padre José Altagracia Victoriano, S.J., durante la celebración del Dia de los Antiguos Alumnos de esta Alta Casa de Estudios.
    Yamamoto, catalogado como el mejor judoka libra por libra para la época en su división de peso a la vez que incursionaba con marcado éxito invadiendo otras categorías y la difícil categoría libre de la que llego a ser campeón indiscutible.
    Acompañado del ingeniero Jaime Casanova Martínez, presidente de la Unión Panamericana de Judo (UPJ), hizo entrega de su libro de reciente publicación bajo el título «Desde el País del Sol Naciente al Paraiso del Caribe», donde detalla sus vivencias en ambas naciones, destacando las riquezas y enseñanzas que le ha brindado el privilegio de compartir dos interesantes culturas.
    En el mismo Yamamoto describe con precisión su llegada a Republica Dominicana desde su país natal, Japón, en 1956 hasta la fecha en un compendio donde resalta sus familias tanto materna como paterna.
    Egresado del Instituto Politecnico Loyola, ingeniero electromecánico en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (Pucamaima), diferentes especializaciones tanto en el país como en el extranjero forjándose un espacio importante en el sector técnico nacional.
    Largo es su trajinar académico, deportivo y profesional, dedicando tiempo para los deportes como beisbol y judo a la vez que es amante de la música, poesía y la escritura.
    Devoto de la fe católica y orgulloso de su familia, esposa e hijos, con prendas de compañerismo, amistad y honestidad adornan a Kenzo como un ente social en República Dominicana
    Las entregas se hicieron sumamente emotivas ante un auditorio repleto de antiguos alumnos cuya referencia inicia a finales de los años cincuenta hasta nuestros días.
    Previamente la Confederación Dominicana de Judo (Condojudo), al finalizar la tradicional homilia del Dia de los Antiguos Alumnos, hizo entrega de un reconocimiento al Instituto Politecnico Loyola como entidad pionera en la práctica de esta disciplina desde 1962 en la ciudad de San Cristóbal.
    «Emocionado y complacido por el accionar de Kenzo quien es un símbolo de la esencia de la filosofía del judo, mi profesor», así se expresó Casanova Martínez al finalizar la actividad.
    18 abril 2026.-
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    San Cristóbal, Dominican Republic.– Kenzo Yamamoto, an inductee into the Panamerican Judo Hall of Fame, presented trophies he earned during the late 1960s and early 1970s to the Rector of the Instituto Politécnico Loyola, the Reverend Father José Altagracia Victoriano, S.J., during the institution’s Alumni Day celebration.
    Yamamoto was considered the best pound-for-pound judoka of his era within his weight class;
    he also competed with notable success in other weight divisions, as well as in the challenging «open» (unrestricted) category, where he became the undisputed champion.
    Accompanied by engineer Jaime Casanova Martínez, president of the Panamerican Judo Union (PJU), Yamamoto also presented his recently published book, *Desde el País del Sol Naciente al Paraíso del Caribe* («From the Land of the Rising Sun to the Caribbean Paradise»). In it, he recounts his experiences in both nations, highlighting the richness and lessons gained from the privilege of engaging with two distinct and fascinating cultures.

    The book provides a detailed account of his journey from his native Japan to the Dominican Republic in 1956 and his life there since, while also offering insights into his maternal and paternal family backgrounds.

    An alumnus of the Instituto Politécnico Loyola and an electromechanical engineer—having graduated from the Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM)—Yamamoto pursued various specializations both in the Dominican Republic and abroad, establishing a significant presence within the national technical sector.
    His academic, athletic, and professional journey has been extensive; he has dedicated time to sports such as baseball and judo, while also nurturing a deep passion for music, poetry, and writing.
    A devout Catholic and a man proud of his family—his wife and children—Kenzo is distinguished by his spirit of camaraderie, friendship, and honesty, qualities that define his presence within society in the Dominican Republic.
    The presentations were deeply moving, taking place before an audience filled with alumni spanning from the late 1950s to the present day.
    Earlier, following the traditional homily held for Alumni Day, the Dominican Judo Confederation (Condojudo) presented an award to the Instituto Politécnico Loyola, recognizing it as a pioneer in the practice of the sport in the city of San Cristóbal since 1962.
    «I am moved and delighted by the actions of Kenzo—my teacher—who embodies the very essence of the philosophy of judo,» remarked Casanova Martínez at the conclusion of the event.

    April 18, 2026.—