El riesgo económico invisible para el deporte / The invisible economic risk facing sport

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    La economía global del deporte podría enfrentarse a pérdidas de hasta 517.000 millones de dólares anuales en 2030 si no se revierte la caída de la práctica deportiva, según el informe Sports for People and Planet, elaborado por el World Economic Forum. El documento advierte de que el impacto combinado de la inactividad física y otros factores estructurales podría elevar esas pérdidas hasta 1,6 billones de dólares anuales en 2050, afectando directamente a los ingresos del sector.
    El informe sitúa este riesgo en el centro del modelo económico del deporte, que actualmente genera unos 2,3 billones de dólares anuales a escala global y mantiene previsiones de crecimiento sostenido en las próximas décadas. Sin embargo, el descenso de la participación deportiva está reduciendo la base de consumidores, aficionados y usuarios que sostiene ingresos vinculados a eventos, turismo, equipamiento y servicios deportivos.

    La inactividad física como freno al crecimiento del deporte

    El World Economic Forum identifica la inactividad física como un freno estructural a la demanda. Casi un tercio de la población adulta mundial no cumple las recomendaciones mínimas de actividad física, mientras que entre los jóvenes el porcentaje asciende hasta el 80%, según datos agregados de organismos internacionales. La tasa global de inactividad ha pasado del 26% en 2010 al 31% en 2022, con proyecciones que la sitúan en el 35% en 2030.
    Esta evolución se traduce en una reducción directa del mercado potencial del deporte. El informe estima que, de mantenerse esta tendencia, el número de personas físicamente activas podría situarse hasta 800 millones por debajo de las previsiones iniciales, lo que limita el crecimiento del deporte base y debilita la futura base de consumidores y audiencias que sostiene la economía deportiva.

    Jóvenes, mujeres y personas con discapacidad: los segmentos más afectados

    La menor práctica deportiva entre los jóvenes representa uno de los principales factores de riesgo a medio y largo plazo. El informe subraya que los bajos niveles de actividad física en edades tempranas reducen la participación futura en competiciones, clubes y estructuras organizadas, con un impacto directo en el desarrollo del deporte base y en la generación de nuevas audiencias.
    Las brechas de participación también afectan de forma significativa a mujeres y personas con discapacidad. Según los datos recogidos en el informe, las mujeres representan solo el 37% de las personas que practican deporte en la Unión Europea, el 40% en Estados Unidos y el 45% en Canadá. En el caso de las personas con discapacidad, la probabilidad de inactividad es el doble, debido a barreras como la falta de instalaciones accesibles, transporte adecuado y oportunidades de participación estructurada.

    El coste sanitario de una menor práctica deportiva

    El impacto de la inactividad física no se limita al ámbito deportivo. El informe estima que entre 2020 y 2030 los sistemas sanitarios podrían asumir un coste cercano a los 300.000 millones de dólares asociado a enfermedades relacionadas con la falta de actividad física, en un contexto en el que el gasto en prevención sigue siendo limitado.
    En las principales economías del G20, menos del 6% del gasto sanitario público se destina a medidas preventivas, incluida la promoción de la actividad física. Esta situación refuerza la presión sobre el sistema sanitario y reduce el margen de actuación del deporte como herramienta de bienestar y cohesión social, al tiempo que incrementa los riesgos económicos para los sectores más dependientes de la participación activa.
    El informe concluye que los ámbitos más expuestos a esta tendencia son el turismo deportivo, la venta de artículos deportivos y el deporte participativo, sectores que dependen directamente de una población activa y que concentran una parte significativa del crecimiento previsto para la economía del deporte en los próximos años.

    Javier Nieto, enero 21 2026.
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    The global sports economy could face annual losses of up to 517 billion dollars by 2030 if the decline in sports participation is not reversed, according to the report Sports for People and Planet, published by the World Economic Forum. The document warns that the combined impact of physical inactivity and other structural factors could push those losses to 1.6 trillion dollars a year by 2050, directly affecting sector revenues.
    The report places this risk at the centre of the sport economic model, which currently generates around 2.3 trillion dollars annually worldwide and maintains forecasts of sustained growth over the coming decades. However, falling participation levels are shrinking the base of consumers, fans and users that underpins revenue linked to events, tourism, equipment and sports services.

    Physical inactivity as a brake on sports growth

    The World Economic Forum identifies physical inactivity as a structural constraint on demand. Nearly one third of the global adult population does not meet minimum physical activity recommendations, while among young people the figure rises to as much as 80%, based on aggregated data from international organisations. The global inactivity rate has increased from 26% in 2010 to 31% in 2022, with projections placing it at 35% by 2030.
    This trend translates into a direct reduction in sport’s potential market. The report estimates that, if current trajectories persist, the number of physically active people could fall up to 800 million below initial projections, limiting the growth of grassroots sport and weakening the future base of consumers and audiences that sustain the sports economy.

    Young people, women and people with disabilities: the most affected groups

    Lower levels of sports participation among young people represent one of the main medium- and long-term risk factors. The report highlights that low physical activity in early life reduces future involvement in competitions, clubs and organised structures, with a direct impact on grassroots sport development and the creation of new audiences.
    Participation gaps also significantly affect women and people with disabilities. According to the report, women account for only 37% of people who practise sport in the European Union, 40% in the United States and 45% in Canada. For people with disabilities, the likelihood of inactivity is twice as high, driven by barriers such as limited access to facilities, inadequate transport and a lack of structured participation opportunities.

    The healthcare cost of declining sports participation

    The impact of physical inactivity extends beyond sport itself. The report estimates that between 2020 and 2030 healthcare systems could face costs of close to 300 billion dollars linked to diseases associated with insufficient physical activity, in a context where preventive spending remains limited.
    Across the main G20 economies, less than 6% of public healthcare expenditure is allocated to preventive measures, including the promotion of physical activity. This situation increases pressure on healthcare systems and reduces the scope for sport to act as a tool for well-being and social cohesion, while also raising economic risks for sectors most dependent on active participation.
    The report identifies sports tourism, sporting goods retail and participatory sport as the areas most exposed to this trend, as they depend directly on an active population and account for a significant share of the projected growth of the sports economy in the coming years.

    Javier Nieto, January 21, 2026.